La vida me argumenta destellos de mi libertad,
En intento desesperado para evadir mi vuelo,
Y condenarme a un ser enajenado del camino.
Recluso del tiempo transito lentamente el escenario,
Donde cada escena parece describir un detalle olvidado,
Enmarcando abominaciones a cada personaje que enfático interpreto.
Me apropio de un guión sin argumentos nuevos,
Dejando a merced de mi imaginación el improviso,
único refugio de mi liberación aprisiono mi suspiro alojando en una pluma y un papel.
Apaciguadas mis nostalgias se deleitan recuperando sueños en empeños,
Enfatizada la morada del anhelo de lo que es bello se deja seducir por lo feo,
Augurada es mi alborada por una fructífera representación de palabra indagada.
Haciéndome prisionero de mi conciencia arrebato trozos de elocuente locura,
Mientras diseño y rediseño apasionados personajes que dan vida a mis linajes,
Lentamente arquitecto mi delirio trazando diálogos empíricos.
Ambiguas se hacen mis pisadas de este trayecto que parece haberse pensado y no pensado,
Son mis partidas a mis llegadas contradictorias y complementarias,
Propiciando deslices de mis fantasías de cada línea que no parecen arrepentidas.
Bosquejos de una penuria que nunca existió y no ha de existir,
Es lo que se ausenta en el diván del perjurio de mí ser,
Condena del vil protagonista de la imaginación de un artista.
![]()








