Después de más de 2 meses ausente de internet por distintos motivos, los cuales detallaré algunos en lo que sigue de este post, hoy regreso a internet y a escribir.
Para quién piense que en dos meses no es posible que pasen muchas cosas que hagan que su vida cambie un poco o mucho, se equivoca. Es más, puede descubrir que la vida de una persona puede cambiar en una semana, o en un día (no es específicamente mi caso, pero si el de una familia)
Bueno, como algunos saben y otros quizá no, el 25 de agosto me casé… pero comenzaré a contar antes de ese acontecimiento.
Un mes antes comencé con varios proyectos de sitios web, lo cual ocasiono que obligatoriamente tuviera que alejarme de internet (socialmente) y comenzara a trabajar en eso. Después, debido a que me mudaba cancele mi acceso a internet. Eso sumado a toda la locura de los preparativos y otras cosas, me mantuve muy ocupado.
3 días antes vinieron mis padres de Uruguay… así que pase prácticamente con ellos esos días, sin hacer nada más.
Finalmente, el 25 de agosto me casé, aquí pueden ver las fotos, fue un día muy especial, todo salió tal cuál como queríamos. Después de la boda nos fuimos de luna de miel a Buzios/Brasil… hermoso lugar, una pena que fueron días nublados, pero de todas formas disfrutamos.
El sábado 1º llegamos de regreso, e infelizmente con una trágica noticia, mi cuñada, Claudia, de tan solo 27 años había fallecido, regresando de un viaje a Buenos Aires donde fue sacar su visa para Inglaterra, ahí se iría a vivir por un año a la ciudad de Oxford dictando clases en un importante colegio. Fue un golpe muy grande para Teresa (mi esposa), 1 año y 3 días mayor que su hermana, y para toda su familia y amigos. Algo completamente inesperado, ya que hacia dos semanas se había hecho todos los análisis médicos que requería su viaje.
Fue un momento, y aún sigue siendo, en que me quede sin palabras, un trozo de la vida de mi esposa se había ido para siempre. Ese momento revelo que tan finitos somos en este mundo, en el que de un instante al otro todo cambia.
Lo que más destaco en toda esta tragedia es que desde hacia dos meses mi cuñada se estaba sentando con cada persona que apreciaba, familiares y amigos y le estaba pidiendo perdón por cualquier cosa que hubiera hecho, decía todo lo que pensaba… estaba arreglando las cosas, como ella misma decía. En cierta ocasión le dijo a Tere: “No te preocupes, ahora ya esta todo esta en su lugar”.
Para ver quien era ella aquí les dejo algunas cosas:
Fue un momento triste que me hizo reflexionar, bueno, no solo a mi sino a muchos de sus amigos.
Luego, el jueves pasado (13 de setiembre), dos días antes de mi cumpleaños, mientras me dirigía a llevar a mi esposa al trabajo, tuve un accidente automovilístico, nada grave pero suficiente para asustar, en el cual mi esposa se lastimo un poco, aquí pueden ver las fotos que tome con mi celular.
En fin… así es la vida, a veces te depara momentos difíciles, trágicos y que cambian el entorno, pero lo importante es no dejar vencerse por esas situaciones, sino mantener la frente en alto. Fortalecer la esperanza y la fe en Dios, que es lo único que te puede sostener.
Ahora estoy en uno de esos momentos difíciles, que me toca sostenerme y sostener a otras personas, pero estoy bien! Estoy fortalecido!
