
Junto al sendero de mis recuerdos me senté y lloré,
tras incontables infinitos segundos aún no sé por qué,
vi pasar frente a mí los años que viví,
lo generoso que gané y lo invaluable que perdí.
Junto al sendero de mis recuerdos me senté y lloré,
ni un motivo encarnado y valedero no encontré,
quizá fue la nostalgia de haber dejado mucho,
aunque recuerdo haberlo guardado y aún lo escucho.
Junto al sendero de mis recuerdos me senté y lloré,
sintiéndome abrumado en lo profundo mi alma busqué,
olvidé el instante que fui cauto de mi ser,
y no quise alegar un argumento y perecer.
Junto al sendero de mis recuerdos me senté y lloré,
¿por qué habría de ser tristeza? me pregunté,
y en mi rostro se delineó una leve sonrisa,
pues casi me engaña mi enemiga la prisa.
Junto al sendero de mis recuerdos me senté y lloré,
ahora confieso que fue un instante que me emocioné,
justo a tiempo que regresó mi amiga la calma,
para regocijar la esperanza de mi alma.
Junto al sendero de mis recuerdos me senté y lloré,
pero fue por los recuerdos memorables que encontré,
en mi memoria se volvieron a trazar los bosquejos,
de todos mis hermosos recuerdos añejos,
pues estoy junto al sendero de mis recuerdos.
![]()







