Susurro besos en tu piel desnuda,
Ensayando caricias en tu silueta.
Dibujo tu nombre en mis suspiros,
Albergando tú ser en mis latidos.
En mi piel se confunde tu calor,
Que ameniza en tenue color.
Tú que has ensayado mil palabras,
Solo me enseñas un suspiro.
Yo, tímido y aún confundido,
Permanezco alegando tu cariño,
Ansioso al igual que un niño.
Susurro besos en tu piel desnuda,
Para ver si nos acercamos a la locura.
Dibujo tu nombre en mis suspiros,
Con la esperanza de perderme en tus caminos.
Enmudezco al silencio para oírte silenciosa,
Exclamando al eco que recite de ti en prosa.
Temeroso apelo a mi cordura,
Y aquí permanezco alegando tu ternura.
Susurro besos en tu piel desnuda,
eludiendo los gestos de tu locura.
Suplicante advierto tu desvanecimiento,
sin desenlaces de arrepentimiento.
Mientras mi sensatez facunda divaga exaltada,
de fragancia azucena es transbordada.
Es la cumbre un segundo extasiarte,
solo susurrándote y sin tocarte.
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Etiquetas: amor, inspiración, poema



