Entradas con la etiqueta ‘vampirismo’

Memorias de un vampiro de almas V

    

entre-petalos-que-visten-tu-piel

Un haz de luz ilumina tu rostro que angelical vislumbra una mirada tímida
y entre pétalos que visten tu piel dejas lucir el sonrojar de tu tez,
mientras mariposas revolotean en tu vientre como si danzaran libres al viento.

Un aliento cálido acaricia tu silueta que se bosqueja en arte dotada de hermosura,
al tiempo que tu corazón redobla como si se tratara de una fugaz locura,
ceñida entre lazos de ternura disimulas la malaria de tu frenesí abrupta.

Candente irradias tus deseos temerosos a brincar desanudados de preceptos,
evadiendo toda circunstancia que te dejen en manifiesto,
esbozando una sonrisa retraída pero con elocuentes pretensiones.

Tus ojos, guaridas de luz que guían a un naufrago de tu habitación,
complaciente de tus brazos afables a su retraída llegada,
hacen facundia a la inocencia que humedece tus sentidos.

La quimera regocijada ante tu estampa trasciende el tiempo que no pasa,
y ambos detenidos en el instante entrelazan sus miradas que desnudan el  alma,
casi sin respirar, casi sin resistir a lanzarse…

Así lentamente maceras la soledad de su infinito, sumergida en sus pávidos ojos,
que no sortean tu mirada, como si de un encantamiento padecieran,
inflamando sus ansiosos afanes que perennemente lo consumen.

Y tú lo vuelves a inspirar solo por un instante, solo por imaginarse,
aunque quizá nunca pueda entregarse, y tú ni siquiera enterarte,
ni en vida conste ese tiempo de apasionarte…

Memorias de un vampiro de almas IV

    

vamp4Es en las noches donde señorea mi voluntad y donde aflora la intensidad de mi deseo, donde los límites van más allá de tu imaginación, ahí me oculto yo, entre la cordura y la locura, entre fantasías e imaginación. Es en la noche donde yo invado tu calma, irrumpiendo tus sueños, para embriagarte en encanto.
Y robando la inocencia lentamente, despierto la candencia de tu ser, aboliendo la castidad de tus ideas, provocando delirios de tus sentidos.
Es en las noches que despliego mis alas, envolviéndote completamente sin descuidar tu esencia y tu existencia. Vastas son las hordas del tiempo que desfilan entre nosotros, como el tiempo que me contempla.
Hazañas de mi existencia es inmovilizarte en mi mirada para robarte el instante de tu desvelo, y regalarle la serenidad a tu alma.
Conformada mi sapiencia de poseerte nunca, yace en un instante de mi mente, resguardada de la soledad y la indiferencia.
Que sentido tendría hurtarme de mi imaginación algo que no podre materializar un tus labios… si enajenarás mi presencia al verme.
Concederé al ocaso mis aspiraciones por renacer nuevamente en un suspiro cálido y perderme de esta morada fría, solo para desvanecer lentamente hasta el alba.

Jhons W.

Memorias de un vampiro de almas III

    

memorias

En la noche percibí su presencia envestida contra un lúgubre callejón,
fue inevitable contemplar la idea de tomar de su esencia.
Cuando es llegado el momento, perpetuo acto del cual no deje salidas.
He aquí un legado que sucumbirá en mi tumba.
¿Qué me habrás de enseñar hoy dulcemente?
Dejo venir a mí el voraz deseo, acercándome lentamente, casi imperceptible al tiempo.
Desde lejos los latidos de su corazón se hacían más intensos, palpitando mi presencia que ya se hacia percibir
En mi subconsciente merodeaba la traición que decía… no dejes que mi esencia se apodere de ti.
Pero ya era tarde… y a la distancia fue develada mi intención… una sonrisa se dibujo en sus labios cálidos.
Su piel erizada sulfuraba adrenalina que retozaba infante.
Me aproximé como si intentara traspasarla y acaricié su aroma que yacía tenue sobre su piel.
La recorrí lentamente con mis manos sin tocarla, sintiendo el calor que hace inviernos me abandono.
Ella permaneció inmóvil como si ya me esperara a mucho tiempo.
Su aliento me invito a profanar su casta figura y eternizar mi llegada.
En mi recorrió un anhelo de beber de sus labios su anima, pero aún no era llegado el tiempo de socavar su augurio.
Mis brazos la tomaron para sí entrelazándola a mí, mientras en la frialdad de mis labios reposaba suavemente un beso a merced de su cuello.
La tentación me invadió y comenzó a consumirme lentamente, pero no es mi ávido deseo beber su vid… su alma me será más sabrosa en la eternidad
De terciopelo su piel clamaba mis manos que se recluían en el empeño de acariciarla sin tocarla.
Lentamente circundé su hermosa postura y a espaldas la tome nuevamente.
De esta vez mis pálidas manos se hicieron sentir penetrando sus prendas hasta alcanzar su refugio.
Mis labios humedecidos recorrieron su cuello lentamente hasta encontrar descanso.
Susurré lentamente mi deseo, casi imperceptible como el silencio, a su oído.
Su piel una vez más se erizó y se permitió una mordida en su labio inferior.
Quité de mi abrigo un lienzo color noche e hice anónimos sus ojos.
La tomé de una mano y la conduje a una pared como perpetrando una ejecución, alcé sus manos sobre su cabeza y emprendí mi cruzada.
Develando su piel lentamente la acaricié, manos y labios sedientos, fueron armas de batalla.
Paso del tiempo…
Arrebatada… conquistada a solo un beso…

Jhons W.

Memorias de un vampiro de almas II

    

vampyr

Nostálgica y ambigua reluce mi mirada apaciguada en lo desconocido,
Cautivante y enmarcada se pierde en la lúgubre contemplación de una soledad acompañada,
Y entre susurros fustes se dispersan nuestros diálogos desvaneciéndose en tus pasiones.

Mis brazos te contienen y atienden gentiles, sumados a mis desvaríos.
Mis manos sabias acarician tu semblante y en arrebatos se sumergen en tus labios
Tú aún sigues desconocida, anónima a mis lumbreras que deseosas solo te imaginan.

Mi ser colmado en curiosidad y desconcierto se arriesga a sentirte más de cerca
Mi vista que justifica mis manos que te ven ahora, dan lugar a mis labios que te exploran
Ya el escenario ciego y frio toma su luminiscencia y arde lentamente dibujándote solo en mi mente.

Aún infructuosa se desvanece la noche sin apremiarme con tu retrato,
Tú aunque sin verme retozas con tus deseos de tenerme por un instante en ti,
Juegas con tu ventaja de haberme contemplado de vez primera.

Ya nuestra noche acaricia su cierre, de a poco revelando nuestro juego,
Manifiesta el tiempo de marcharme y recluirme a mi refugio, solo…
Mi ingenio devela de momentos tu semblante mientras ávida te ocultas bajo el manto que he consagrado en penumbras.

Nada me llevo más que tus labios y tus manos,
Yo en cambio dejo evidencias de mi paso en tu piel,
Testigo de un crimen casi perfecto de dos anónimos sin identidad, victimas de una eufórica locura, aventureros ciegos de un escenario mágico y silencioso.

Cómplice te ha sido la noche, la misma que oculto mi llegada y mi partida,
Que te contuvo a mi vista ya resignada en una noche impetuosa.
De ti conocí todo menos tu mirada y tu sonrisa, anónima, así sigo sin conocerte completamente…

Jhons W.

Memorias de un vampiro de almas I

    

memorias

La pena me ha condenado a no apreciar tu belleza acogida en su descanso, permaneceré inmutable en mi morada para recibir el día y despojarlo de sus segundos, y por más que yo mate el tiempo, el no se inmutara ante nosotros y nos condenara a su desidia.
Yo no quiero apreciar tu belleza propicia, porque tú eres hermosa para mí sin importar lo que me regale tu aposento, solo quiero apreciarte como mujer y descubrir lo que tu alma refleja en tu piel.

¿De que tamaño es el lecho que acoge tu piel en reposo a cada noche?
Porque ahí habrás de hacer lugar a mi imaginación para que te acompañe en tu desvelo nocturno en este momento, para que mi alma repose oyendo tus palabras que emanan enfatizadas por tu brillo.

¿Has percibido que me inspiras y me haces fluir en palabras que recorren mi mente, tomando para si tu simple presencia y haciéndola mía en prosas?
¿Que habrá de emanar tu piel con un simple roce, si tu alma hace delirar mi mente?
No soy yo, es tu presencia en mi la que me hace fluir hacia ti, quizá son nuestras almas que se encontraron y eufóricas se premiaron de su esencia.
Se que no es el deseo de tu piel que me consume, sino el encanto de tu sola existencia la que me alimenta,

Pero es llegado el momento de despojarme de tan bella inspiración para volver a la carne y hablarte sin delirarte.
Quiero invadir tu ser con mi ser y regocijarlo con su propia belleza, enriquecerlo con su luz y beber de él su néctar que enternecerá mi alma.
¿Que piensa tu mente, que ferviente desea quizá lo que no encuentre en mi, sino dentro de ti?
Te sorprendería mi caradurés frente a frente que te regalaría mucho más que palabras.
Es grave mi condena… y muchas son las que se enamoran de las palabras de mi alma, del reflejo de su propia luz.
Y así, prefiero ser yo mismo siempre y regalar lo que puedo regalar cuando este al desnudo… y poder asumir mis propias voces como mías, ser dueño de mi propia verdad y no de una inventada.
He aquí lo bueno de ser yo mismo, aprendo a conocerme mejor a medida que me muestro a las almas, el ser quien no soy es alimentar un personaje que me abandonara en cualquier momento y me dejara con alguien a quien no conozco en mi soledad…
Jhons W.

Más tuyo que mío

    

Más tuyo que mío

Enfático miro los pétalos que caen uno a uno,
despojada de ti la flor que te da vida va desvaneciéndose ante mi,
llevando consigo mi deleite, dejándome en angustia,
Te miro tan dulce, cálida y enigmático te deseo para mi,
Ojos míos que acarician tu piel, húmedos yacen en ti.

Condenado tiempo que me hurta de tu presencia,
y tú que ni me percibes ni me sueñas, inmutable permaneces esperándome,
sigues rebosando en esperanza, y lentamente partes en añoranza
de lo que no habré de darte, con lo que no habré de condenarte,
deseos son los míos que apetecen hacerte mía.

Y así sigues pasando por mi tiempo que no habrá de acabar,
siglo tras siglo acogeré tu misma belleza, con los mismos ojos,
tu tendrás otra forma, otro olor, pero serás tú,
te llamaran por otro nombre pero seguirás siendo tú,
yo arderé en deseos por ti y seguiré consumiéndome lentamente,
pero no habré de regalarte mi abominación.

Ya llevo mil siglos amándote junto al silencio,
y mi corazón disipándose junto a cada fragmento de ti,
adueña tus olores, cada mueca y suspiros redentores,
yo ya soy más tuyo que mío, ni al tiempo ya le pertenezco,
pero tu ser no me concibe en sospechas.

Conozco cada una de tus moradas, cada catacumba donde estas inhumada,
esas han sido mis moradas en las cuales te he tenido cerca de mi,
en cada una arranco mi corazón y te lo concedo porque es tuyo, no mío.
Tú en ningún tiempo serás mía, yo eternamente seré tuyo,
y en el silencio me entregare a tus manos, seré cada uno de tus amantes sin serlo.

En cada pétalo de tu vida morirá mi alma por todos los siglos,
en cada arrebato de tu existencia, me abandonará mi corazón,
para acompañarte a ti, y yo perseveraré junto al silencio,
y el vano albedrío de hacerte mía, inmortalmente mía.

Jhons W.

Sombría eternidad

    

Este es uno de mis poemas más dark (creo) y habla de un vampiro que envidia la vida finita de su amada.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Jhons W.

Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes